domingo, 15 de mayo de 2011

El Caso de Osama bin Laden

Por 10 años Osama bin Laden era el terrorista más buscado en el mundo hasta su muerte a las manos de los "Seals," un grupo de "fuerzas especiales" de la armada de los Estados Unidos.  Ha sido muy interesante ver las distintas reacciones de personas alrededor del mundo.  En los Estados Unidos la gente celebraba en las calles, otros condenaron el "asesinato" mientras los residentes de la ciudad de Abbottabad, Paquistán (donde el ataque fatal ocurrió) respondieron con incredulidad-no podían creer que el terrorista más famoso y buscado del mundo era realmente su vecino.


En realidad, lo que me interesa más es la reacción del pueblo de Dios.  ¿Cómo debemos nosotros, los cristianos, responder a ese evento?  Después de hablar con varios hermanos me parece que la reacción es más o menos igual a lo que ocurrió en la sociedad en general.  Algunos están contentos y creen que el hombre recibió lo que realmente merecía mientras otros no están tan seguros que un discípulo de Jesús debe responder así.


Tengo que confesar que al oír las noticias había algo en mí que quería celebrar pero no pude, sentí que un seguidor de Jesús no debía de regocijarse a la muerte de un malvado porque mi Señor había muerto también por Osama bin Laden.  Creo que es importante que el pueblo de Dios responda como Dios responde y que veamos la situación a través de Sus ojos.  Así que les comparto algunos versículos bíblicos y ofrezco algunas sugerencias.


Proverbios 24:17


"Cuando cayere tu enemigo,no te regocijes.  Y cuando tropezare, no se alegra tu corazón."


Ezequiel 33:11


"Tan cierto como que yo vivo--afirma el Señor omnipotente--,  que no me alegro con la muerte del malvado, sino con que se convierta de su mala conducta y viva."


Mateo 5:43-44


"Ustedes han oído que se dijo:  ´Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo´  Pero yo les digo: Amen a sus enemigos y oren por quienes los persiguen."


En verdad, estas son palabras muy radicales porque el mensaje de Jesús, el mensaje del evangelio es un mensaje radical.   Hemos tratado de "domesticarlo" para que no sea tan fuerte pero es lo que es.  Si queremos el verdadero evangelio, si queremos ser verdaderos cristianos tenemos que recibir las palabras de Dios como son y, OBEDECERLAS.  He notado que en la iglesia evangélica hay mucho temor y aun odio hacia gente que no cree como nosotros, en especial hacia los musulmanes.  Sin embargo, Jesús dice que debemos orar por ellos, debemos amarles de la misma manera que Jesús amó a Sus enemigos.


Ya terminó la vida de Osama bin Laden pero podemos aprender algo de su muerte.  Creo que debemos responder orando por el pueblo islámico, los budistas, hindúes y todos que no sean parte de la familia de fe.  Siendo que bin Laden era musulmán les invito a orar conmigo por ese gran pueblo que tanto necesita conocer a Jesus.  Aquí están algunas sugerencias de como orar por ellos:


1-Oremos por la salvación de miles de musulmanes en todo el mundo y clamemos a Dios que envíe obreros a trabajar entre ellos.  Oremos que los musulmanes puedan entender que Jesús en más que un profeta, más que un gran hombre, que realmente es el Hijo de Dios.


2-Oremos que Dios quebrante nuestros corazones y que nos de la gracia para amarles a ellos como Él mismo los ama. Oremos que Dios nos ayude ser "cristianos radicales" con un corazón de amor hacia nuestros enemigos.


3-Oremos por los extremistas, los terroristas como Osama bin Laden.  Jesús también les ama a ellos y desea su salvación.


4-Oremos por los eventos que se están dando en el Norte de África y el Medio Oriente para que lleven a una apertura al evangelio y la libertad de proclamar el mensaje de salvación en Jesús.  ¡Que 2011 sea un año de cambios positivos en el mundo musulmán!


5-Oremos por nuestros hermanos y hermanas que viven en esa región y que sufren persecución.  Oremos que la gracia de Dios los sostenga y los de la fuerza de ser un testimonio vivo del amor de Jesús.


Yo quiero ser un cristiano radical-les invito a caminar este sendero conmigo.

viernes, 29 de abril de 2011

Terminando Bien

El 27 de Abril, 2011 cuando David Wilkerson murió en un accidente de tránsito, la iglesia  perdió un gran hombre.  Por más de 50 años nos dio un ejemplo de lo que un siervo de Dios debe ser. Era famoso, pero lo que le importaba era la aprobación de Dios.  Cuando el Señor le dio un mensaje un poco duro siempre lo predicó, aún cuando no era popular.  Era un hombre humilde que amaba a Dios y creía que un ministro siempre debe ser una persona de oración y debe de honrar la Palabra de Dios en todo.

Nunca recuerdo haber escuchado de un escándalo, ni de finanzas ni de moral en sus 50 años de ministerio.  Como el evangelista Billy Graham siempre era un ejemplo intachable.   ¡Ojalá que otros ministros hubieran seguido el ejemplo de estos dos siervos de Dios!  No es algo fuera del común escuchar de algún ministro que ha caído en el pecado, especialmente aquellos que han tenido algo de éxito.  Muchos comienzan bien pero, para ganar el premio es necesario terminar bien la carrera.

El Apóstol Pablo entendió bien este punto cuando escribió estas palabras:

"¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio?  Corred de tal manera que lo obtengáis.....Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado."  I Cor. 9:24-27


Si esa triste realidad era una posibilidad para el Apóstol Pablo, tengo que creer que es una posibilidad para mi vida y la suya.  Así que ¡corramos de tal manera que obtengamos el premio!

Y ¿cómo podemos asegurar que nuestra vida y ministerio termine bien?  Seguramente hay muchos factores pero aquí también podemos aprender algo de la vida de David Wilkerson.  Cuando era un joven ministro tomó una decisión que cambió el rumbo de su vida.  Estaba acostumbrado a mirar la televisión por dos horas cada noche pero un día se le ocurrió la pregunta, "¿Qué pasaría si vendiera la televisión y dedicara estas dos horas a estar en la presencia del Señor?"  Esta decisión no solamente le lanzó a un ministerio conocido mundialmente pero lo mantuvo en el camino correcto, lo protegió de muchas trampas del enemigo.

¿Quiere usted terminar bien?  ¿Quiere glorificarle a Dios con su vida y ministerio?  Entonces, ¿porque no dedicarse a invertir un buen rato cada día con el Señor y con Su Palabra?  Es la mejor inversión que podría hacer.


sábado, 23 de abril de 2011

Rogad


   "A la verdad, la mies es mucha, pero los obreros son pocos.  
Rogad, pues, al Señor de 
la mies, que Envíe obreros a su mies." 
                                     Mateo 9:37-38

No es gran secreto-vivimos en un mundo de gran necesidad 
espiritual.  
Todos lo sabemos pero la pregunta es ¿qué vamos
a hacer con esta información?  


Quizás tu respuesta es ¿y que puedo hacer yo? Quizás no has 
pensado mucho en 
el tema.  Muchos cristianos no se pre-
ocupan mucho por la situación del mundo,   tienen suficientes 
problemas en su propia vida.  Otros tienen interés pero no 
saben que hacer-las necesidades son muchas y nuestros 
recursos pocos.


Para los hermanos que no les interesa mucho las necesidades 
del mundo, Jesús 
dice que hay algo que tienen que hacer.  
Para los que no saben que hacer, Jesús dice que hay algo 
importante que sí pueden hacer.


Podemos responder a las necesidades del mundo de varias 
maneras pero la mejor 
manera de responder es obedecer el 
mandato de Jesús en Mateo 9:37-38.  Según el Señor, cuando 
vemos grandes necesidades debemos tener compasión pero 
también debemos hacer algo más-debemos rogar al Señor 
que enviara obreros al 
campo.  ¿Por qué debemos orar así?

    Orar es reconocer que no tenemos la solución.  Nuestros 
      recursos no son 
sufficientes y ni sabemos como responder. 

    Orar es reconocer que la solución está en las manos de Dios.  
      Él tiene las 
respuestas, 
Él tiene los recursos, Él tiene las 
      estrategias y Él está dispuesto a responder. 

    Porque 
la necesidad más grande es para obreros.  Oramos 
      por la salvación de la gente pero como Romanos 10 dice no 
      pueden creer en Cristo sin haber escuchado el evangelio,
      y no pueden escuchar si no hay nadie para predicarlo.

Acabo de volver de un viaje a España y el Norte de África y ya
entiendo esta verdad como nunca antes.  Nuestros obreros están
rodeados de pueblos donde nadie está predicando el evangelio.
Desean alcanzar a estos pueblos pero les falta algo muy impor-
tante--obreros.  Los misioneros no pueden estar en todos los
lugares donde hay necesidad de iglesias pero su corazón está
allí, están clamándole a Dios por los obreros y recursos necesarios
para llevar el evangelio a cada uno de estos lugares.

No tenemos los recursos, no tenemos los obreros pero hay algo
muy importante que sí tenemos.  Tenemos la habilidad de rogar
a nuestro Señor pidiéndole más obreros.  Esto sí, podemos hacer
y debemos hacerlo.

Queda una pregunta-¿Qué vamos a hacer con esta información?

martes, 22 de marzo de 2011

La Justicia de Dios y las Misiones


(Nota:  Estos pensamientos aparecieron en Abriendo Puertas el 20 de Mayo, 2009.  Me parecía bien compartirlos de nuevo y espero que nos hacen todos pensar y evaluar nuestra participación en la gran comisión.) 

"Nadie tiene el derecho de escuchar el evangelio dos veces hasta que todos lo han escuchado una vez."
Dios es un Dios de justicia.  No es un Dios tribal-"nuestro Dios"-sino el Dios de todos.  Dios nos ama y quiere lo mejor para nosotros pero también ama a la gente de China, los musulmanes de Omán y los hindúes de la India. Somos especiales porque Dios nos ama con un amor indescriptible pero erramos si pensamos que somos más especiales que otros pueblos.

La cita (arriba) de Oswald Smith apunta a una gran injusticia.  Miles de millones de personas están sin un testimonio adecuado del evangelio.  Otros tienen a su alcance la Biblia en varias versiones, iglesias por todos lados, programas cristianos de radio y televisión-en pocas palabras han recibido tanto que ni aprecian lo que tienen.

¿Dónde está la justicia de Dios?  

En verdad la pregunta está equivocada.  La pregunta correcta es:  ¿Dónde está la iglesia? Dios ha hecho Su parte. Jesús derramó Su sangre para procurar la salvación de todos y comisionó a Sus seguidores a llevar el mensaje de salvación a cada persona, a cada nación.  La injusticia existe porque la iglesia no ha cumplido la tarea.

¿Por qué hemos fallado, por qué no hemos tomado en serio nuestra responsabilidad de alcanzar al mundo con el evangelio?  Quisiera sugerir dos razones.  Claro que hay otras pero estas dos llevan una gran parte de la culpa.
  1. En primer lugar hemos visto a Dios como un Dios tribal.  Aunque nadie lo dice hay un sentir que Dios nos ama a nosotros más que a otros.  Por eso siempre escuchamos la pregunta, "¿Por qué debemos enviar misioneros a otros lugares cuando todavía hay mucha necesidad en nuestro país?  No reconocemos la injusticia de predicar a la misma gente una y otra vez y negar a otros la oportunidad de escuchar el mensaje del amor de Dios por la primera vez.  ¿Por qué?  Porque en el fondo de nuestro corazón pensamos que somos más importantes en los ojos de Dios que aquellos que no han oído.
  2. En segundo lugar el enfoque del evangelio ha cambiado.  No estamos pensando en lo que Dios quiere, lo que nos interesa es ser bendecidos por Dios.  Predicamos más sobre la prosperidad que lo que Dios espera de nosotros, y aun cuando tocamos este punto enseñamos que es necesario obedecer y dar para que Dios nos pueda bendecir.  O sea, para muchos el motivo no es agradecerle a Dios sino recibir.  Están haciendo lo correcto por razones equivocadas.
Mientras la iglesia del Señor tenga esta mentalidad nunca vamos a cumplir la gran comisión. ¡Que Dios nos de una generación de creyentes con una pasión de cumplir con la tarea que Jesús nos dio, una generación que entiende que el propósito principal de Dios no es bendecirnos económicamente!  ¡Que Dios nos de una generación de discípulos radicales que están dispuestos a gastarse para que Jesús sea glorificado!

martes, 15 de marzo de 2011

Dios, Sálvanos de la Hipocresía

El siervo que conoce la voluntad de su señor, y no se prepara para cumplirla, recibirá muchos golpes.  En cambio, el que no la conoce y hace algo que merezca castigo, recibirá pocos golpes.  A todo el que se le  ha dado mucho, se le exigirá mucho; y al que se le ha confiado mucho, se le pedirá aun más.  San Lucas 12:47-48 (NVI) 
¡La obra de Dios en nuestra vida es un proceso que no ha terminado todavía!  Recién me he dado cuenta de que hay mucho en mi vida que no le agrada a Dios.  Soy muy bueno para exponer lo que Dios quiere de nosotros pero a veces la práctica no concuerda con la prédica.  Aunque me duele decirlo, la verdad es que esta condición tiene un nombre-HIPOCRESIA.

No me gusta esta palabra para nada.  Es una palabra fea y una que la gente del mundo usa para describir a nosotros, los cristianos.  Cuando escucho alguien decir: ¨los cristianos todos son hipócritas" mi reacción inmediata es enojarme.  Digo:  "No es cierto, la gente dice eso para excusar su propio pecado." Y, tengo razón-a veces.  Pero tengo que admitir también que hemos dado al mundo la entrada para acusarnos de hipócritas porque somos, bueno hay que decirlo-a veces somos hipócritas.

Se podría escribir muchas palabras sobre el tema pero quiero apuntar algo específico.  La gente que lee Abriendo Puertas son personas interesadas en las misiones, en la tarea de alcanzar al mundo con el mensaje de salvación en JesuCristo.  Así que, voy a limitarme a este tema.

Es fácil para nosotros criticar a las iglesias, pastores e individuos que no tienen una visión mundial.  Es fácil decir que solo tienen interés en su propia iglesia, ciudad o país y que no se hacen caso a la gran comisión.  Claro que muchos necesitan una visión más amplia pero no estoy pensando en ellos-estoy pensando en nosotros.

Usted y yo hemos entendido el plan de Dios, creemos que la iglesia tiene responsabilidad más allá de las fronteras de su propio país, creemos que es nuestra responsabilidad dar y orar y ofrecer nuestras vidas al Señor para que Él haga con nosotros instrumentos de redención.  Sabemos todo eso pero la pregunta es: ¿estamos cumpliendo con lo que debemos hacer?  ¿Somos fieles con nuestras ofrendas y con nuestra intercesión?  ¿Realmente vivimos para extender la gloria de Cristo a cada pueblo y a cada nación?

Es más fácil criticar a los demás pero es mejor cumplir con nuestra responsabilidad.  Los versículos citados arriba nos enseñan que Dios requiere más de nosotros.  Uno que entiende el propósito de Dios tiene más responsabilidad que aquel que no lo entiende.  Así que, ¿estamos cumpliendo o no?  Si la respuesta es no, la realidad es que somos HIPOCRITAS.  ¡Dios, sálvanos de la hipocresía!

sábado, 20 de febrero de 2010

Amigos en Dios

En 1º Samuel 18:1-4 encontramos el inicio de una de las relaciones de amistad más estrechas y especiales que se conozca, la amistad de Jonathan y David es legendaria y es un ejemplo de verdadera y profunda amistad.

Esta amistad es de primer nivel, de una altísima calidad, esto lo vemos en estos versículos y por supuesto en el resto de los capítulos siguientes hasta el final del libro de 1º de Samuel.

Solo diremos tres cosas sobre la calidad de esta amistad:

1) Fue fundada en el amor, un amor intenso y profundo (quedaron ligados por ese amor, ver. 1). Amor “fileo” de hermanos.

2) La sellaron con pacto (ver. 3) en muchas culturas se acostumbra a sellar la amistad con un pacto, ellos lo hicieron una y otra vez, al menos tres veces se hace referencia a eso, este pacto constaba de promesas y compromisos mutuos que se sellaban delante del Señor y poniéndolo de testigo y juez sobre ambos.

3) Hubo entrega (ver. 4), Jonathan entregó a David sus ropas reales y su equipo de guerra, esto convirtió a David de pastor a guerrero, de un jovencito menospreciado a un Príncipe.

David y Jonathan fueron amigos en Dios, no fueron amigos solo para buenos ratos de ocio o juegos, no fueron amigos de copas y farras, ellos entendieron que había un propósito de Dios en su amistad.

Jonathan entendió que debía apoyar a David en lo que Dios le había llamado a ser y a hacer:

1) Jonathan apoyó a David cuando era perseguido por Saúl. Lo defendió delante de su padre, aún exponiendo su vida. Le avisó cada vez que su Padre intentaba algo contra David.

2) Jonathan animó a David en esos momentos de soledad y pena cuando era fugitivo, su amigo “fortaleció su mano en Dios” 1º Sam. 23:16

3) Jonathan aceptó el propósito de Dios para David aún cuando le era contrario, estaba dispuesto a sacrificarse para que David cumpliera el plan de Dios para su vida. 1º Sam. 23:17

Hoy también los misioneros necesitamos “Amigos en Dios”, hermanos que nos amen, que hagan pacto con nosotros, que estén dispuestos a ayudarnos a cumplir el llamado de Dios sobre nuestras vidas.

Así como Jonathan fue usado por Dios para que se cumpliese el propósito divino en la vida de David, renunciando a todo lo que era y podía llegar a ser con tal de que se cumpliera la voluntad de Dios. Así hoy Dios está buscando Jonathanes que se dejen usar por Dios y hagan historia impulsando a otros a que cumplan los propósitos de Dios en sus vidas. Tú puedes ser ese Jonathan que se deje usar por el Señor para que el evangelio pueda llegar a las naciones.

Eduardo Iglesias

martes, 9 de febrero de 2010

Por Amor al Rey

2 Samuel 23:13-17 nos cuenta una historia de tres de los hombres valientes de David que me llama mucha la atención. Junto con sus seguidores David estaba en la cueva de Adulam mientras los Filisteos ocupaban su ciudad natal-Belén. Quizás en un momento de nostalgia exclamó ¨¡Quién me diera a beber del agua del pozo de Belén que está junto a la puerta!¨

Creo yo que David no hablaba a nadie en particular, sus palabras eran una expresión profunda de su corazón. Sin embargo los tres valientes escucharon y su respuesta fue, ¨Si el rey quiere agua, vamos a traerlo agua.¨

¿Cuál era su motivación?
  • Ya que no habían recibido un órden no podemos decir que el motivo era la obediencia
  • Ya que no habían recibido ninguna promesa no podemos decir que estaban buscando la prosperidad, no estaban buscando bendición.
Se puede decir que este ¨ministerio¨ no era para ellos, no iba a satisfacer ninguna necesidad ni ningún deseo que tenían. Hicieron todo por una sola razón-amaban a su señor y querían agradecerlo, querían hacerle feliz. Su amor hacia David era tanto que no pensaban en la naturaleza peligrosa de esa tarea, no pensaban en cuánto les iba a costar y no tomaron en cuenta que era una tarea imposible.

Cuando amamos a alguien de todo corazón no pensamos en cuánto nos va a costar mostrarle nuestro amor y no tomamos en cuenta imposibilidades. ¡El verdadero amor nos impulsa a hacer lo imposible!

Hay muchas razones por las cuales los cristianos sirven a Jesús pero hay una motivación más pura, más alta, más profunda que las demás. Es la misma cosa que motivó a los hombres valientes-el motivo superior, el motivo correcto es amor.

¿Cuál es su motivo? ¿Por qué está en el servicio de Jesús? ¿Por qué está involucrado con las misiones? Mucha gente está tratando de manipular a Jesús pero es tiempo que los verdaderos cristianos amemos a nuestro Señor como los hombres de David amaban a su rey. Nuestro Rey tiene un deseo mucho más fuerte que el de David. No está buscando un vaso de agua sino la salvación de millones de almas en todo el mundo.

¿Dónde están los hombres y mujeres valientes que están dispuestos a decir: "Jesús tiene un deseo y vamos a hacer lo posible para darle lo que quiere. No importa el costo, no importa que parece ser imposible. Nuestro rey es digno y vamos a hacer todo para hacerle feliz."

Les invito a ser uno de los valientes que están dispuestos a hacer alegre el corazón de Jesús. No lo servimos para que nos prospere o nos de salud. Lo servimos porque lo amamos de todo corazón y nuestro deseo más grande y fuerte es glorificarle a Jesús y agradecerle en todo.